La medida contra el Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) se anuncia dos días después de que el candidato Flavio Bolsonaro se la pidiera a Trump en la Casa Blanca, y pese a que el gobierno de Lula se opone a ella. Desde la Secretaría de Estado de Estados Unidos, comandada por Marco Rubio, aseguraron que están “comprometidos con la destrucción del CV y el PCC”.
Si bien los analistas internacionales insisten en que la clasificación estadounidense no garantiza una intervención en Brasil, Lula ya solicitó un análisis del impacto económico de la decisión de Washington y se espera que se pronuncie a favor de la soberanía de Brasil.



































