Javier Milei llegó a Davos con una agenda que combina política y señal al mercado: antes de hablar en el plenario, tuvo reuniones con directores de bancos globales, en una previa cargada de contactos y lectura financiera.
El plato fuerte estaba programado para este miércoles 21 a las 11.45 (hora argentina). El Foro ubicó su discurso en el mismo bloque que el de Donald Trump —que hablaría justo antes—, un detalle que alimentó especulaciones sobre un posible encuentro o, al menos, una foto buscada por ambos entornos.
La coincidencia, además, fue leída por analistas como una postal disruptiva dentro de un evento históricamente asociado al multilateralismo: la presencia simultánea de dos figuras que se presentan como anti-establishment en el corazón del “establishment” global.

































