Aunque en el PJ bonaerense asoma una salida negociada para el control partidario, en la Legislatura provincial se abrió una pelea más áspera: la interna del peronismo amenaza con paralizar el Senado y complicar a Axel Kicillof, representado allí por la vicegobernadora Verónica Magario.
El conflicto estalló por la sesión preparatoria del 8 de diciembre, cuando se otorgaron licencias a Gabriel Katopodis y Diego Valenzuela. El senador Sergio Berni sostiene que esa decisión debería declararse nula por cuestiones de vigencia de mandatos y advirtió que prepara una denuncia penal contra Magario por incumplimiento de deberes y abuso de autoridad.
La disputa también traba la designación de autoridades y el mando del bloque: Magario tendría apoyo directo de un grupo reducido, mientras la mayoría resiste la postulación de Ayelén Durán y el kirchnerismo duro impulsa alternativas. Berni incluso deslizó que, si no hay marcha atrás, podría asomar una fractura del bloque hoy llamado Unión por la Patria.



































