La política británica amaneció con un resultado que, en números, parece menor pero en símbolos pega fuerte: el Partido Verde ganó la elección parcial en Gorton y Denton (Greater Manchester) con Hannah Spencer, dejando a Reform UK en segundo lugar y empujando a los laboristas al tercer puesto. Es un distrito que hasta hace nada funcionaba como bastión de Labour: en las generales del 4 de julio de 2024 habían retenido el escaño con una mayoría de alrededor de 13.413 votos. Por eso el golpe no se mide por el tamaño del premio —un solo asiento— sino por lo que expone sobre el humor del electorado en zonas históricamente alineadas con los laboristas.
El resultado también alimenta una lectura incómoda para Downing Street: la fuga de votos hacia “los costados” del tablero, con Verdes capturando descontento por izquierda y Reform capitalizando bronca por derecha.
Los resultados fueron: Verdes 40,7%, Reform 28,7% y Labour 25,4%. Al quedar tercero, Keir Starmer buscó reencuadrar el momento político sosteniendo que va a “seguir luchando” pese al revés.


































