Estados Unidos ha levantado temporalmente las sanciones impuestas a la venta de crudo y otros productos petrolíferos rusos que ya estaban cargados en navíos antes del 12 de marzo. La concesión durará un mes, si Trump no la prorroga en el futuro, y podría suponer la colocación en los mercados de unos 100 millones de barriles de petróleo ruso, según el enviado especial de Putin y director del Fondo de Inversión Directa ruso, Kiril Dimitriev.


































