En grandilocuentes términos, el fundador de Tesla y SpaceX ha relatado sus inicios en la empresa de inteligencia artificial, los miedos sobre su futuro y cómo se opone a que sea una empresa con ánimo de lucro
El juicio enfrenta a Elon Musk contra Sam Altman, Greg Brockman, OpenAI y Microsoft: Musk acusa a la empresa de haber traicionado su misión original como organización sin fines de lucro, creada —según él— para desarrollar inteligencia artificial segura “para beneficio de la humanidad”, y de haberse convertido en una compañía orientada al lucro y asociada a Microsoft. OpenAI responde que Musk no demanda por principios, sino porque perdió influencia sobre la empresa y ahora compite con ella a través de xAI. En el fondo, el caso discute quién controla OpenAI, si su giro comercial fue legal y si la inteligencia artificial avanzada debe quedar bajo una lógica de mercado o de misión pública.

































