El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha señalado a algunos miembros del gobierno israelí de intentar influir en la opinión pública de Estados Unidos con el fin de extender el conflicto con Irán. Durante una entrevista publicada el miércoles, Vance afirmó que, si bien confía en algunos individuos dentro del gobierno israelí, hay otros «que están manipulando y tratando de cambiar la opinión pública estadounidense para que la guerra continúe indefinidamente».
Vance, quien ha tenido un rol activo en las negociaciones con Irán, incluyendo su participación en Pakistán en abril y en la firma del memorándum de entendimiento (MOU) en Suiza en junio, detalló que estos actores han procurado desviar a Estados Unidos de sus esfuerzos de negociación con Irán. Mencionó la existencia de una «campaña muy discreta y extremadamente bien financiada para intentar descarrilar la negociación y el acuerdo», e indicó que hay «pruebas exactas» de que algunos líderes israelíes «odian el acuerdo».
El acuerdo con Irán, alcanzado el mes pasado, conocido como memorándum de entendimiento (MOU), permitía la continuación de negociaciones formales, incluía un cese del fuego de 60 días (ahora abandonado) y la condición de reabrir el Estrecho de Ormuz. No obstante, las tensiones por el Estrecho se han reanudado y Estados Unidos ha intensificado sus ataques contra Irán, mientras Teherán ha dirigido sus acciones contra aliados de EE. UU. en la región. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, comentó que el presidente estaría de acuerdo en que «los países extranjeros ciertamente intentan persuadir a la opinión pública estadounidense».
Vance también expresó que no le molesta que «ciertos elementos del gobierno israelí» critiquen la postura estadounidense, ya que «los gobiernos extranjeros siempre intentan influir en el gobierno». Sin embargo, le preocupa «cuando los estadounidenses, es decir, el liderazgo estadounidense, permiten que esa influencia afecte su juicio y lo que defienden». Estas declaraciones se suman a una serie de críticas recientes del vicepresidente hacia Israel, en un contexto donde la administración Trump busca finalizar la guerra a través de la diplomacia y acciones militares renovadas.



























