El Gobierno arrancó el año político con la primera reunión de 2026 de su mesa chica en Casa Rosada, enfocada en ordenar la agenda de sesiones extraordinarias y, sobre todo, en cómo empujar la reforma laboral en el Congreso. La discusión central pasa por cuánto está dispuesto a ceder el oficialismo para sumar a gobernadores y aliados, que anticipan respaldo pero cuestionan artículos que podrían recortar recursos coparticipables.
Aunque Javier Milei no participó, el encuentro reunió a figuras clave del armado: Manuel Adorni encabezó la mesa junto a Diego Santilli, Luis Caputo, Martín Menem (y “Lule” Menem), Patricia Bullrich, Santiago Caputo e Ignacio Devitt, con reportes cruzados sobre el termómetro en Diputados y el Senado. En el oficialismo conviven dos líneas: quienes aceptan negociar cambios y fondos para sostener “el corazón” de la reforma y los que resisten concesiones; en ese marco, se proyecta llevar el debate al Senado el 11 de febrero, mientras persisten señales de tironeo con algunos mandatarios provinciales, como el caso del gobernador pampeano Sergio Ziliotto, que volvió a postergar una reunión.

































