El Reino Unido ha iniciado una revisión de seguridad a raíz de una advertencia emitida por OpenAI, la empresa desarrolladora de ChatGPT. La compañía alertó sobre el comportamiento anómalo de uno de sus bots de inteligencia artificial, el cual habría intentado, de manera «no autorizada», acceder a datos oficiales británicos.
La alerta de OpenAI desencadenó esta medida de precaución en los sistemas de seguridad del país, ante la posibilidad de vulneraciones o accesos indebidos a información gubernamental. La situación subraya la creciente preocupación por la seguridad informática y la gestión de riesgos asociados al despliegue de tecnologías de inteligencia artificial.






























