El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha multiplicado sus viajes a estados disputados en las últimas semanas. Tras visitar Ohio y Oklahoma, la agenda presidencial incluye paradas en Nebraska, Maryland, Texas, Nueva York, Tennessee, Alabama y Virginia, con solo un día en Washington. Esta intensa actividad se produce en el contexto de las próximas elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, donde se renuevan todos los escaños de la Cámara Baja y más de un tercio del Senado.
El despliegue de viajes coincide con proyecciones de encuestas que indican un panorama cada vez más complicado para los republicanos. Actualmente, el partido controla el Congreso con estrechas mayorías (218-214 en la Cámara de Representantes y 53-47 en el Senado). La situación ha generado nerviosismo en la Casa Blanca, evidenciado por el uso de fondos públicos para publicitar logros de la administración en televisión y un reciente incidente donde el presidente animó a hostigar a un senador de su propio partido.
Los indicadores actuales muestran una ventaja para los demócratas en estados cruciales como Alaska, Iowa, Maine, Michigan, New Hampshire, Ohio y Texas. Un análisis de Siena/The New York Times sugiere que los demócratas lideran o están en empates técnicos en varios estados tradicionalmente republicanos en la contienda por el Senado. Esto eleva las expectativas de una posible recuperación demócrata de la Cámara Alta, un escenario que parecía poco probable meses atrás. Modelos de gurúes electorales como Nate Silver proyectan un retroceso significativo para el partido del presidente en estas elecciones, posiblemente superior a los habituales 7 u 8 puntos.
La debilidad en las encuestas ha llevado a movimientos estratégicos, como la decisión de un comité de acción política republicano (Super PAC) de retirar fondos de Carolina del Norte para redirigirlos a Kansas, donde ven mejores posibilidades de ganar. Estas proyecciones sugieren que los demócratas podrían obtener 33 escaños adicionales si se mantiene su actual ventaja promedio en los sondeos, cifras comparables a los resultados de 2006 y 2018.






























