Las diferencias internas y el rechazo de los mandatarios dialoguistas frenaron el encuentro previsto en el CFI, mientras siguen estancadas las negociaciones con el Gobierno.
La cumbre no llegó a concretarse luego de que los gobernadores considerados dialoguistas anticiparan que no participarían, dejando en evidencia la falta de consenso interno entre las provincias. La suspensión se produjo en paralelo a los intentos del oficialismo por destrabar la negociación antes del debate previsto para el 11 de febrero en el Senado.
El Gobierno sostiene que la reducción de alícuotas tendrá un efecto positivo a mediano y largo plazo, al impulsar la actividad económica y la inversión. Sin embargo, los gobernadores advierten que la caída de ingresos se sentirá desde este mismo año y afectará de manera directa las finanzas provinciales.
Según estimaciones que manejan las provincias, el recorte implicaría una merma cercana a los 1,9 billones de pesos, cifra que se convirtió en el principal argumento para exigir modificaciones en la redacción del artículo o algún tipo de compensación, como una mayor coparticipación de otros impuestos, entre ellos el Impuesto al Cheque.





























