Tras un ataque devastador de Estados Unidos e Israel, Irán quedó “descabezado”: murió el líder supremo Ali Hamenei junto con buena parte de la cúpula político-militar (ministro de Defensa, jefes del Estado Mayor, Guardia Revolucionaria, inteligencia, etc.). Ante ese golpe, se armó un consejo de liderazgo interino mientras la Asamblea de Expertos (88 clérigos) define al sucesor. Las piezas centrales son el presidente Masud Pezeshkian, el jefe del poder judicial y un representante del Consejo de Guardianes con mayor peso religioso.
En público, el régimen promete “la madre de todas las venganzas”. Pero en privado estarían buscando volver a negociar, pero el problema sería que Trump dijo esta mañana: “¡Los iraníes quieren dialogar, les dije que es demasiado tarde!”.


































