El principal problema para la llegada de un acuerdo, además de la inclusión de Líbano en la tregua, es el programa nuclear iraní, al que los ayatolás no están dispuestos a renunciar pese a ser la principal reivindicación estadounidense para cesar las hostilidades.
Pese al abismo que los separa en ese punto, Irán habría ofrecido suspender la actividad nuclear durante un máximo de cinco años, lo que habría sido rechazado por Estados Unidos, que exige que sean 20.































