El gigante tecnológico Palantir enfrenta críticas en el Reino Unido a raíz de su participación en contratos con el Servicio Nacional de Salud (NHS). La controversia se centra en la forma en que la compañía obtuvo un contrato destacado y en las objeciones sobre el uso de datos de pacientes.
La Asociación Médica Británica (BMA), que representa a los médicos del NHS, ha manifestado su oposición a la intervención de Palantir en la prestación de atención y en el manejo de la información de los pacientes. Asimismo, expertos han señalado que los datos utilizados para justificar la expansión del software de la compañía en el NHS presentan inconsistencias.
El contrato de 330 millones de libras esterlinas adjudicado a Palantir para crear una plataforma de datos federada (FDP) ha reavivado el debate sobre la privacidad y el futuro de la información médica en el Reino Unido, a la vez que la empresa tecnológica ha expresado su preocupación por la politización en los procesos de adquisición.
Ante la polémica, el rol de Palantir en el NHS está bajo escrutinio, con informes que sugieren que los ministros podrían estar considerando la rescisión del acuerdo. Grupos de campaña como «Nada de Palantir en nuestro NHS» están impulsando la lucha contra la presencia de la empresa en el ámbito de la salud pública.




























