El valor del petróleo experimentó una caída del 8% en sus cotizaciones más recientes. Esta baja se produce en un contexto de disminución de las tensiones bélicas entre Irán y Estados Unidos en la zona del Estrecho de Ormuz.
La inminencia de un conflicto en esa región, clave para el transporte marítimo de crudo, había impulsado el precio del barril de Brent por encima de los 100 dólares durante las últimas dos semanas, un período caracterizado por una escalada de violencia.
La pausa en los ataques reportada por ambas naciones ha repercutido directamente en los mercados energéticos globales. La moderación de las hostilidades sugiere una menor interrupción en el suministro, lo que alivia la presión alcista sobre los precios del crudo.































