La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber atacado con misiles y drones dos bases militares utilizadas por tropas estadounidenses en Jordania. Los objetivos de esta ofensiva habrían sido las bases de Al Azraq y Rey Hussein.
Según la información divulgada, los ataques iraníes fueron ejecutados en respuesta al bombardeo previo sobre la isla de Larak. Se indicó que estos lanzamientos causaron «grandes daños» en las instalaciones militares.



























