Un nuevo ciclo académico ha comenzado en las universidades de Estados Unidos con una tendencia que genera inquietud en instituciones educativas, economistas y empresarios. Se registra una disminución en la llegada de estudiantes extranjeros, así como un menor interés proyectado para futuras admisiones.
Según un informe reciente de Common App, plataforma que gestiona solicitudes para más de 1.100 universidades estadounidenses, el número de aplicantes internacionales para el ingreso como alumnos de primer año en el ciclo 2025-2026 experimentó una caída del 10 por ciento en comparación con el período anterior. Este descenso contrasta con el aumento general de aspirantes, que creció un 2 por ciento, alcanzando 1.527.328 solicitudes a través de la plataforma.
La presencia de estudiantes extranjeros representa un aporte significativo a la economía estadounidense, contribuyendo con decenas de miles de millones de dólares anualmente y manteniendo cientos de miles de puestos de trabajo. Esta situación podría impactar tanto la economía nacional como el ámbito científico del país.



























