Donald Trump sugirió la posibilidad de cambiar el nombre del estado de Nuevo México por «Nueva América».
La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, se pronunció de inmediato en contra de la iniciativa. La funcionaria rechazó la propuesta, marcando una clara oposición a la modificación del nombre del estado.
El planteo ha reavivado discusiones sobre el significado y la pertinencia de los nombres de los estados, así como el rol de figuras políticas en la sugerencia de tales cambios, en un contexto donde la identidad cultural y territorial es un tema sensible.





























