El movimiento de protestas liderado por estudiantes de secundaria, que desde fines de septiembre ha provocado el cierre de cientos de establecimientos educativos en Francia, se ha expandido en los últimos días. Las manifestaciones ya se registran en más de cuarenta ciudades del país.
Estas movilizaciones, que inicialmente fueron impulsadas por el alumnado, ahora suman el apoyo de otros sectores. Miembros de sindicatos, padres de alumnos y docentes se han unido a las demostraciones.




























