El Poder Ejecutivo oficializó la incorporación del debate por la Ley Penal Juvenil dentro del temario de sesiones extraordinarias, en un giro que agrega tensión a una agenda legislativa que ya venía cargada.
Según reconstruyó LA NACION, hoy la edad de imputabilidad en Argentina es 16 años y en la Casa Rosada apuntan a llevarla a 13, apoyándose en comparaciones regionales como Brasil y Uruguay.
En la estrategia parlamentaria, el oficialismo planea que primero avancen la reforma laboral y el acuerdo Mercosur–Unión Europea, y recién después abrir la discusión de imputabilidad, probablemente con ingreso del proyecto por Diputados y tomando como base un dictamen ya trabajado el año pasado, con la idea de ampliar consensos.

































