El ganador de las recientes elecciones colombianas, ha delineado una serie de propuestas que buscan transformar la gestión pública y la economía del país. Entre sus planes se incluye la reducción del tamaño del Estado y la simplificación de trámites burocráticos para la creación de nuevas empresas.
En el ámbito fiscal, el nuevo mandatario prevé una disminución de impuestos, acompañada de una persecución activa de la evasión fiscal y la corrupción, considerándolas un lastre para la economía nacional que desvía billones anualmente. Respecto a la seguridad, ha anunciado la construcción de diez grandes centros penitenciarios, siguiendo un modelo similar al implementado en El Salvador.
Finalmente, de la Espriella ha manifestado su intención de modificar la política de «paz total» impulsada por el gobierno anterior de Gustavo Petro y ha prometido una postura más enérgica e implacable contra las organizaciones delictivas que operan en el territorio colombiano.






























