China ha implementado nuevas medidas de control a la exportación, dirigidas a algunas empresas estadounidenses que operan con tierras raras. Esta acción se presenta como una respuesta a lo que Beijing denomina acciones «indebidas» por parte de Washington en el ámbito comercial.
En el marco de estas nuevas disposiciones, dos empresas mineras de tierras raras estadounidenses han sido incorporadas a la lista de control de exportaciones de doble uso. Además, otras ocho entidades de EE. UU. vinculadas al sector militar también han sido añadidas a dicha lista, intensificando las restricciones comerciales entre ambas naciones.
Estas medidas surgen en un contexto de continuas tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, donde ambos países han aplicado diversas restricciones y controles a productos y tecnologías clave. La decisión de Beijing se alinea con una política de reforzar su posición en la cadena de suministro de minerales críticos y materiales esenciales para la fabricación de tecnología avanzada.






























