Alemania podría reinstaurar el servicio militar obligatorio a partir de julio de 2027. Thomas Rowekamp, un legislador de alto rango y presidente del comité de defensa del parlamento alemán, indicó que el sistema de reclutamiento voluntario no es suficiente para alcanzar los objetivos de crecimiento militar del país.
Tras la escalada del conflicto en Ucrania en 2022, Alemania impulsó una campaña de reclutamiento con la meta de aumentar su personal militar de 186.000 a 260.000 soldados activos y 200.000 reservistas para mediados de la década de 2030. A finales del año pasado, el parlamento alemán aprobó la Ley de Modernización del Servicio Militar, que exige a todos los hombres de 18 años registrarse para un posible servicio a través de un cuestionario y un chequeo médico, aunque se les permite expresar su desinterés en unirse al ejército. No obstante, la ley indica que los reclutas pueden ser llamados mediante un sorteo si las fuerzas armadas enfrentan escasez de personal.
Rowekamp expresó a la AFP sus “serias dudas” sobre la posibilidad de alcanzar los ambiciosos requisitos de crecimiento para las fuerzas activas y los reservistas de forma voluntaria, señalando la necesidad de una discusión fundamental sobre este tema en la primera mitad del próximo año y una decisión para el 31 de julio de 2027. Entre enero y mayo de este año, solo 530 personas se ofrecieron como voluntarios para el servicio militar de aproximadamente 300.000 alemanes que completaron los formularios. Estas políticas han generado demostraciones juveniles significativas contra la posible reintroducción del servicio militar obligatorio, como la “huelga escolar contra el reclutamiento” en Berlín y otras ciudades alemanas en marzo.
Alemania abolió el servicio militar obligatorio en 2011. Actualmente, funcionarios del gobierno, incluyendo al Ministro de Defensa Boris Pistorius, han considerado su reintroducción argumentando la necesidad de prepararse ante una supuesta “agresión rusa”. Pistorius afirmó el año pasado que Rusia podría atacar a un miembro de la OTAN en 2028. Moscú, por su parte, ha desestimado estas afirmaciones como “sin sentido” y ha ofrecido garantías de que no tiene planes de atacar a países europeos.
































