Empresas de diversos sectores, entre ellas DoorDash, Siemens y Airbnb, están recurriendo a modelos de IA desarrollados en China con el objetivo de controlar sus crecientes costos operativos y disminuir la dependencia de la tecnología estadounidense en este ámbito. El cambio se produce en un contexto donde los gastos asociados al uso de la IA se han elevado significativamente.
Los modelos de IA de compañías chinas como DeepSeek y Z.ai son percibidos como altamente competitivos en comparación con los sistemas líderes de Estados Unidos, como los de Anthropic y OpenAI. Una de las principales atracciones para las empresas reside en los precios más accesibles de estas soluciones, sumado a la ventaja de que gran parte de estos modelos son de código abierto. Esto permite a las organizaciones alojarlos localmente, ajustarlos con sus propios datos y evitar la dependencia de un único proveedor de IA.
Esta flexibilidad es valorada por las compañías prácticamente al mismo nivel que la reducción de costos operativos. Se estima que, desde febrero, los modelos de IA chinos habrían procesado más del 30% de los tokens utilizados por empresas en Estados Unidos. El desempeño de estos modelos ha mostrado una mejora sustancial, cerrando la brecha con sus equivalentes americanos y ofreciendo capacidades comparables a una fracción del costo, lo que impulsa su adopción en un mercado cada vez más exigente.





























