La Corte Suprema de Estados Unidos limitó el acceso policial a los datos de geolocalización de teléfonos móviles, reforzando la protección de la privacidad digital de los ciudadanos. La decisión, adoptada el lunes, establece que las agencias de cumplimiento de la ley deben obtener una orden judicial antes de solicitar este tipo de información.
La restricción se aplica al uso de datos de geolocalización que permitían identificar a usuarios de telefonía móvil cercanos a un lugar determinado en un momento específico. Esta medida busca equilibrar las necesidades investigativas con las garantías individuales sobre la información privada.





























