Samsung Electronics y SK Hynix están probando equipos de fabricación de chips producidos por la empresa china Advanced Micro-Fabrication Equipment (AMEC). El objetivo de esta evaluación sería un posible uso de la tecnología en sus respectivas fábricas ubicadas en China. Esta información fue provista por tres individuos con conocimiento de la situación.
Estas pruebas se enmarcan en una estrategia de las compañías surcoreanas para diversificar sus proveedores. La medida podría interpretarse como una forma de mitigar riesgos potenciales derivados de las crecientes tensiones comerciales y tecnológicas, particularmente en lo que respecta a la relación entre Estados Unidos y China.
La evaluación de equipos chinos por parte de estos gigantes tecnológicos subraya la búsqueda de alternativas en la cadena de suministro global. Esta tendencia podría generar cambios significativos en el sector de semiconductores, un área estratégica a nivel mundial.






























