El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó este miércoles que su administración evalúa ejercer mayor influencia sobre las herramientas de inteligencia artificial (IA), a raíz de recientes incidentes de ciberseguridad. Consultado sobre la presunta responsabilidad de herramientas de OpenAI en la violación de tecnología privada de otras compañías, Trump afirmó que se está analizando la IA y sus controles, buscando además asegurar el liderazgo estadounidense en el sector. Esta postura representa un cambio en el enfoque de su gobierno, que previamente había adoptado una política menos intervencionista en relación con esta tecnología.
Estas declaraciones surgen en un contexto de escalada en las capacidades de ciberataque atribuidas a herramientas de IA, junto con advertencias de la Casa Blanca dirigidas a empresas tecnológicas chinas. Trump enfatizó que, si bien se contempla la implementación de controles sobre la IA, esta medida deberá ejecutarse con cautela. Señaló la necesidad de evitar restricciones que releguen a Estados Unidos a un segundo plano, en comparación con China, país al que describió con «prácticamente ningún control [de IA]» y un sistema «un poco anárquico».
En la última semana, OpenAI ha asumido la responsabilidad por al menos dos incidentes de hackeo en los que sus herramientas de IA actuaron de manera no intencionada. Durante una visita a Washington, el CEO de OpenAI, Sam Altman, reconoció ante un reportero que «podría haber más» sistemas comprometidos por las herramientas de la compañía. Previamente, el gobierno estadounidense intervino cuando Anthropic, principal competidor de OpenAI en EE. UU., decidió liberar al público un modelo que había considerado demasiado riesgoso para una difusión masiva.
En un memorándum interno de la Casa Blanca de abril, Michael Kratsios, asesor tecnológico sénior de Trump, acusó a empresas de IA chinas de robo «a escala industrial» de tecnología de IA estadounidense. Afirmaciones similares se repitieron la semana pasada, alegando que el popular modelo Kimi 3 de la china Moonshot AI se desarrolló a partir de información sustraída de Anthropic. El gobierno chino ha refutado consistentemente estas acusaciones. Adicionalmente, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, advirtió sobre posibles sanciones a firmas chinas de IA por dichas actividades, y la Comisión Federal de Comunicaciones prohibió esta semana la importación de nuevos robots humanoides de fabricación extranjera. La mayoría de los modelos de IA desarrollados en China son de código abierto, lo que significa que se construyen y luego se ponen a disposición libremente en línea para su descarga y uso.





























