Japón ha registrado su decimoséptimo año consecutivo de descenso en su población total, situándose actualmente por debajo de los 120 millones de habitantes. Este dato, proporcionado por la oficina de estadísticas del país, marca el nivel más bajo desde 1984.
Durante el año 1984, la población japonesa aún experimentaba un crecimiento sostenido. El punto máximo demográfico de la nación fue alcanzado en 2008.
La constante disminución poblacional representa una tendencia prolongada en el país asiático, generando debates sobre sus implicaciones socioeconómicas a largo plazo. Esta situación contrasta con el periodo de crecimiento previo a 2008.





























