Aunque la inflación cerró 2025 en 31,5% y mostró desaceleración, el bolsillo no lo sintió igual en todos los rubros: la carne fue el gran “enemigo”. En el Gran Buenos Aires, los cortes relevados por el Indec subieron muy por encima del promedio: entre 46% y 72% según el corte, con cuadril, paleta, nalga y asado alrededor de 71% anual. En cambio, algunos básicos abarataron respecto de fines de 2024: arroz (-22%), zapallo anco (-18%) y papa (-11%).
Del otro lado del mostrador, la apertura importadora empezó a notarse en ciertos sectores: prendas de vestir y calzado aumentó apenas 15,3% y equipamiento y mantenimiento del hogar 19,3%, muy por debajo del IPC general. En contraste, los mayores ajustes se concentraron en servicios: educación (52,3%), restaurantes y hoteles (42,2%) y vivienda/servicios públicos (41,6%), dejando una inflación “promedio” que esconde realidades bien distintas según lo que consumís.


































