Después de enviarle una carta al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, Donald Trump volvió a escalar el tono y cargó contra el Reino Unido por una decisión geopolítica sensible: la intención de transferir la soberanía del archipiélago de Chagos a Mauricio, donde está Diego García, sede de una base militar clave para EE.UU. En su mensaje, sostuvo que la medida es una “gran estupidez” y la usó para reforzar su argumento de que Groenlandia debe pasar a manos estadounidenses.
Según la nota, Londres defendió el acuerdo y aseguró que garantiza la continuidad operativa de la base conjunta por “generaciones”, mientras recordó que la devolución de Chagos lleva años de disputa y hasta tuvo pronunciamientos internacionales. En el Reino Unido, el tema también abrió frentes internos: la oposición criticó el arreglo, que prevé pagos anuales para alquilar Diego García durante décadas.
La carta a Noruega, en tanto, mezcló reclamos diplomáticos con una referencia directa al Premio Nobel de la Paz: Trump afirmó que, como Noruega “decidió no concedérselo”, ya no siente la obligación de pensar solo en la paz, y remató con la idea de que “el mundo no está seguro” sin “control completo” de Groenlandia. La Casa Blanca confirmó la autenticidad del mensaje, mientras Noruega reiteró su apoyo a Dinamarca y recordó que el Nobel lo define un comité independiente, no el gobierno.
































