Trump llegó a la cumbre tras un acuerdo alcanzado el día previo con Irán, el cual, según lo expresado, permitiría la «completa» reapertura del Estrecho de Ormuz el viernes. Ante la propuesta de una fuerza multinacional para desminar y asegurar la estratégica vía marítima, el mandatario estadounidense afirmó: «No creo que necesitemos mucha ayuda».
No obstante, Trump agregó que «no es una mala idea tener uno o dos barcos de algunos países», sugiriendo que Francia sería «muy buena para eso, porque nunca se sabe». Macron, por su parte, reiteró su «oferta» de ayuda, aunque reconoció que esta podría no ser «deseada» ni «necesaria». Más temprano, Macron había anticipado en la cadena TF1 que el portaaviones francés Charles-de-Gaulle podría ser «desplegado en dos o tres días» en la zona, en caso de un aval estadounidense-iraní.






























