El Gobierno de Venezuela y la oposición han alcanzado un acuerdo para la renovación integral de todos los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Este consenso se logró tras una semana de deliberaciones entre las partes, en el marco de un proceso de negociación tutelado por Estados Unidos. El acuerdo fue formalizado con la firma de un documento por Jorge Rodríguez, en representación del Ejecutivo, y Dinorah Figuera, por la Asamblea Nacional de 2015.
Además de la reestructuración del Poder Judicial, las delegaciones acordaron enfocar esfuerzos en la recuperación de las reservas de oro venezolanas custodiadas en el Banco de Inglaterra, que ascienden a 31 toneladas. Los recursos obtenidos se destinarían a apoyar a las víctimas del reciente terremoto y a financiar programas gubernamentales en áreas como vivienda, salud y educación. La oposición, por su parte, obtuvo el compromiso de establecer mecanismos de transparencia y auditoría en el uso de dichos fondos.
Este entendimiento implica la ampliación y renovación de la comisión de postulaciones para la selección de los magistrados, buscando una instancia independiente para este proceso crucial. El acuerdo anula parte de una reforma previa del TSJ aprobada en mayo y deshace un proceso de designación que ya estaba en curso. Las conversaciones, que representan el decimoctavo intento de negociación en las últimas dos décadas, tuvieron lugar en Caracas y contaron con la presencia de opositores que regresaron del exilio para participar.
Está previsto que las partes se reúnan nuevamente a mediados de septiembre para continuar con el diálogo. Este primer ciclo de acuerdos, que comenzarán a implementarse en los próximos días con anuncios oficiales, establece dos mesas de trabajo: una dedicada a la emergencia por los terremotos y otra centrada en el fortalecimiento de la democracia, que abordará el poder judicial y el poder electoral.
































