El vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitry Medvedev, afirmó que las Islas Kuriles «fueron, son y seguirán siendo territorio ruso», y advirtió sobre las «consecuencias monstruosas» si Japón persiste en su reclamo sobre el archipiélago. Estas declaraciones se producen luego de que Tokio protestara por una visita de Vladimir Putin a las islas.
Las Islas Kuriles, cuya soberanía es motivo de disputa entre Rusia y Japón, fueron incorporadas a la Unión Soviética al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Japón, sin embargo, continúa reclamando las cuatro islas más meridionales –Iturup, Kunashir, Shikotan y las islas Habomai–, a las que denomina Territorios del Norte. Esta controversia ha impedido la firma de un tratado de paz formal entre ambas naciones durante ocho décadas.
La protesta japonesa surgió tras la visita de Putin a Iturup, la más grande de las islas, donde recorrió instalaciones locales. La primera ministro de Japón, Sanae Takaichi, calificó el viaje como «absolutamente inaceptable» y declaró que «daña los sentimientos del pueblo japonés».
































