El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó al Reino Unido como la «República Islámica de Gran Bretaña» durante una reunión de gabinete. La declaración se produjo en el marco de una discusión sobre la situación demográfica de Israel y la supuesta proliferación de grupos que no se integran a la sociedad mayoritaria.
Netanyahu afirmó que esta tendencia es evidente en países como el Reino Unido, donde, según sus palabras, existen «células islámicas en crecimiento» que se niegan a ser parte de la sociedad británica y, por el contrario, exigen la imposición de sus propias normas. Estas declaraciones se realizaron mientras el Primer Ministro señalaba la importancia de preservar el carácter judío y democrático de Israel.
































