José Mourinho realizó su primera rueda de prensa como entrenador del Real Madrid en la sala de Valdebebas, un evento de 42 minutos en el que respondió a 20 preguntas. El técnico portugués, quien regresa al club tras 13 años, exhibió un tono reflexivo y adelantó que su objetivo principal es construir un equipo sólido para afrontar los desafíos que, según él, inevitablemente surgirán.
Durante la comparecencia, Mourinho abordó diversos temas, desde la ausencia de Rodri, a quien calificó como «la guinda» que hubiera completado la plantilla, hasta la convivencia de figuras como Vinícius, Mbappé y Bellingham, admitiendo que encontrar el equilibrio entre ellos será un desafío. No obstante, confía en sus alternativas en el mediocampo, mencionando a Tchouaméni, Camavinga, Bernardo, Fede Valverde y Arda Güler.
El entrenador destacó haber llegado al equipo con «mucha información» y haber percibido «normalidad y amistad» en el vestuario, incluso en situaciones que podían generar dudas, como la relación entre Tchouaméni y Valverde. Insistió en que el «compromiso» y la «mentalidad de equipo» son innegociables para su proyecto, que busca afrontar las cuatro competiciones con la ambición de no terminar la temporada sin trofeos, lo cual consideraría un fracaso.
Mourinho también anticipó que el «primer momento de frustración» llegará con la definición de los suplentes, marcando el inicio del verdadero examen para el grupo. En declaraciones a El Mundo, expresó que su «adrenalina es positiva» y que confía plenamente en la ambición y la pasión de sus jugadores.
































