Estados Unidos ha denunciado ciberataques dirigidos a la NASA, la Reserva Federal (Fed) y otras redes gubernamentales sensibles, atribuyéndolos a hackers que describió como «respaldados por el Estado» chino. Estas acusaciones se producen semanas antes de la esperada visita del presidente chino, Xi Jinping, a Washington para conversar con el presidente Donald Trump.
Las autoridades estadounidenses, a través del Departamento de Justicia y el FBI, anunciaron la incautación de tres dominios de internet vinculados a dos plataformas de hacking, presuntamente operadas por un grupo chino conocido como QTFY. Se afirmó que la operación tuvo como objetivos, además de la NASA y la Fed, al Senado, varios departamentos gubernamentales, hospitales, proveedores de telecomunicaciones, empresas eléctricas, instituciones financieras y contratistas de defensa.
Por su parte, la Embajada de China en Washington rechazó las acusaciones, declarando que China «se opone y combate todas las formas de ciberataques» e instó a Estados Unidos a «dejar de usar los problemas de ciberseguridad para difamar o desacreditar a China». Funcionarios estadounidenses no revelaron qué información sensible habría sido sustraída ni el alcance de los daños.




























