El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que procura cambiar el nombre del Lago Ontario por el de Lago América. Esta medida surge tras el colapso de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá la semana pasada, y la posterior imposición de aranceles del 50% por parte de EE. UU. sobre bienes canadienses por un valor de 20.000 millones de dólares.
El presidente Trump afirmó que la decisión de renombrar el lago, que comparten ambos países, es efectiva de manera inmediata.
En respuesta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que «las cosas deben llamarse por su nombre, y este lago se llama Lago Ontario – hoy y para siempre».
La orden ejecutiva concede al Departamento del Interior de EE. UU. un plazo de 30 días para actualizar el cambio de nombre ante el Servicio de Información de Nombres Geográficos, el repositorio oficial de nombres geográficos domésticos en el país.



























