Un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) revela que la pobreza global ha experimentado un aumento por primera vez desde el año 2010. Según el estudio, 1.200 millones de personas en todo el mundo enfrentan privación aguda, lo que representa un incremento de 51,5 millones en comparación con la evaluación anterior.
El estudio, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Universidad de Oxford, mide la pobreza más allá de los ingresos, analizando carencias en salud, educación y estándares de vida a través de diez indicadores, incluyendo nutrición, mortalidad infantil y acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad. Se considera que una persona vive en pobreza aguda si su hogar carece en al menos un tercio de los indicadores ponderados.
Los datos indican que más de la mitad de las personas afectadas, unos 617 millones, son niños, y más del 80% residen en áreas rurales. El África subsahariana y el sur de Asia son las regiones con el mayor número de personas viviendo en esta situación. El administrador del PNUD, Alexander De Croo, ha calificado este aumento como una «llamada de atención para el mundo».





























