La ola de ventas en el sector tecnológico internacional se intensificó este viernes, con proyecciones de marcadas caídas para la apertura de Wall Street. La cautela de los inversores se profundizó luego de que los últimos balances corporativos en Estados Unidos reavivaran las dudas sobre los cuantiosos desembolsos de capital destinados al desarrollo de la inteligencia artificial.
El retroceso cobró fuerza tras la difusión de los resultados financieros de Amazon, que no lograron cumplir con las expectativas del mercado. El balance de la compañía generó un impacto inmediato en el ánimo bursátil e incrementó la inquietud en torno a la rentabilidad y los plazos de retorno de las masivas inversiones que las principales firmas tecnológicas vienen realizando en infraestructura vinculada a esta nueva tecnología.
































