Miles de jóvenes se movilizaron este fin de semana en distintas ciudades de Francia, Alemania y Portugal para manifestarse contra el constante incremento en el costo de vida. Las jornadas de protesta, marcadas por el reclamo económico, derivaron en incidentes y abrieron un fuerte debate público en torno a la actuación de las fuerzas de seguridad.
El escenario de mayor conflictividad se concentró en Francia, donde se registraron 779 detenciones en medio de choques entre manifestantes y efectivos policiales. Durante los disturbios se reportó el uso de cócteles molotov, lo que generó acusaciones cruzadas y denuncias por presunta mano dura y exceso en el uso de la fuerza por parte de los uniformados.
En simultáneo, las concentraciones en Alemania y Portugal reflejaron el malestar extendido de las generaciones más jóvenes ante la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento de los servicios básicos en la región. Las movilizaciones reavivan la preocupación social y política en varios países europeos frente a las dificultades económicas que enfrenta la población.































