El gobierno francés presentó, el martes, un «plan para una IA útil, humana y soberana para el servicio público». Esta iniciativa busca integrar la inteligencia artificial en la administración pública. Varias herramientas de IA serán generalizadas en diversas dependencias.
Simultáneamente, se anunció el lanzamiento de una «negociación social» prevista para el jueves. Esta instancia tendrá como objetivo establecer un marco regulatorio para el uso de esta tecnología dentro de las funciones estatales, buscando equilibrar desarrollo con control.
En el marco de este anuncio, el gobierno francés destinará 655 millones de euros adicionales al desarrollo de la inteligencia artificial. Esta inyección de capital busca sostener las infraestructuras, las capacidades de cálculo, la investigación, las empresas y las filiales industriales.
En un movimiento estratégico, el primer ministro Sébastien Lecornu comunicó la finalización del contrato entre el servicio de inteligencia interior francés (DGSI) y la empresa estadounidense de análisis de datos Palantir. La DGSI ha optado por la compañía francesa ChapsVision para reemplazarla, en un esfuerzo por «construir una verdadera autonomía» y «no depender de la voluntad de ciertos socios capaces de interrumpir el acceso a la IA».































