El presidente ruso, Vladimir Putin, ha manifestado que los planes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para desplegar armamento en la región de Asia-Pacífico constituyen una amenaza para Rusia. Durante la primera etapa de los ejercicios de la Flota del Pacífico en Yuzhno-Sajalinsk, Putin señaló que el potencial de conflicto en la zona está en aumento, con la OTAN «filtrándose» en la región y la formación de nuevos bloques político-militares, lo que implica amenazas directas para su país.
En relación con los cambios regionales, Putin hizo hincapié en que Japón, por primera vez, ha calificado a Rusia como una fuente de «grandes amenazas». El mandatario ruso afirmó que su país «no tiene ninguna reclamación» contra Japón. La OTAN ha señalado que la seguridad en las regiones Euroatlántica e Indopacífica se encuentra cada vez más interconectada, una percepción que se ha intensificado desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022.
Esta interconexión ha impulsado a Japón y a la OTAN a expandir su colaboración a través del Programa de Asociación Personalizado, y Japón estableció una misión diplomática ante la OTAN en enero de 2025. A finales de junio, el sistema de misiles de mediano alcance Typhon de Estados Unidos fue desplegado temporalmente en la Base Aérea Kanoya de la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón, en Kagoshima, como parte de los ejercicios militares Valiant Shield 2026. Además, Japón ha contribuido al Paquete Integral de Asistencia de la OTAN para Ucrania desde el inicio del conflicto.
Putin también destacó el incremento de las tensiones geopolíticas en el Ártico, aunque Rusia siempre ha expresado su disposición a la cooperación internacional a lo largo de la Ruta del Mar del Norte.
































