El presidente Donald Trump manifestó recientemente que no considera que China y Rusia estén brindando ayuda a Irán. En sus declaraciones, el exmandatario sugirió que ambas naciones tendrían «demasiado que perder» si se involucraran en un apoyo a Teherán.
Trump expresó su escepticismo sobre cualquier asistencia significativa por parte de Pekín y Moscú hacia la República Islámica. La postura del expresidente se alinea con una visión de que los intereses geopolíticos y económicos de China y Rusia prevalecerían sobre un respaldo activo a Irán.





























