Las acciones japonesas registraron su mayor caída diaria en una sola jornada desde episodios históricos de alta volatilidad, arrastradas por un retroceso generalizado en los activos vinculados al sector tecnológico. Tanto el índice de referencia Nikkei 225 como el Topix concluyeron la rueda con pérdidas cercanas al 6%.
La jornada estuvo marcada por una marcada aversión al riesgo y una salida abrupta de las posiciones centradas en el auge de la inteligencia artificial, segmento que venía liderando las ganancias en las plazas asiáticas. La magnitud del derrumbe generó un fuerte impacto en el parqué tokiota, donde la presión vendedora se extendió a lo largo de toda la sesión.

































