El presidente francés, Emmanuel Macron, decidió mantener en su cargo al ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien había presentado su dimisión tras la explosión de violencia registrada en el país. La decisión fue comunicada por el Palacio del Elíseo, que argumentó la necesidad de un «mando continuo de las fuerzas de seguridad en el contexto actual».
Nuñez había asumido la «total responsabilidad» por los disturbios que siguieron a las manifestaciones del 17 de octubre. El balance de esta escalada de violencia incluye 2.300 detenciones, 1.500 comercios saqueados y casi un millar de policías heridos en todo el territorio francés. El ministro reconoció «deficiencias de anticipación y de información» que contribuyeron a desbordar a las fuerzas del orden.
































