Estados Unidos delineó una hoja de ruta para una eventual transición política en Venezuela, cuyo eje principal se centra en la aplicación de reformas estructurales antes de convocar a nuevos comicios. El esquema contempla modificaciones de fondo en los sistemas judicial y electoral del país sudamericano como condición previa a la apertura del calendario de votación.
Según los lineamientos del plan, estas transformaciones institucionales deberían llevarse a cabo antes de que Delcy Rodríguez declare formalmente la vacancia presidencial, paso indispensable para habilitar el proceso electoral bajo nuevas garantías y reglas de juego.
Especialistas y analistas advierten que la viabilidad de este proceso de transición exigirá necesariamente entablar negociaciones con determinados sectores del chavismo y avanzar en la reconfiguración de las instituciones públicas. Desde esta perspectiva, señalan que el desafío central radica no solo en propiciar un recambio en el poder ejecutivo, sino en construir bases sólidas para una estabilidad democrática duradera.

































