La Casa Blanca rechazó formalmente las versiones sobre una eventual salida del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y del secretario de Estado, Marco Rubio, en el marco de una supuesta reestructuración del gabinete tras las recientes derrotas electorales del Partido Republicano. Frente a las especulaciones surgidas en medios estadounidenses, el presidente Donald Trump remarcó que tiene «toda la intención» de mantener a Hegseth al frente del Pentágono.
En el caso del titular de Defensa, los rumores sobre su relevo cobraron fuerza en medio de crecientes reclamos para apartarlo del cargo por su manejo del conflicto con Irán, e incluso ante la posibilidad de que afronte un proceso de juicio político (impeachment) en el Congreso. Pese a estas presiones legislativas, el gobierno descartó que se evalúe su remoción en el corto plazo.
Por su parte, Marco Rubio también desestimó las versiones sobre su alejamiento del Departamento de Estado. Las especulaciones sobre su posible salida se habían intensificado a raíz de trascendidos que lo vinculan con una eventual candidatura para la carrera presidencial de 2028, un escenario que la administración negó al ratificar su continuidad en el gabinete.

































