Un reciente análisis elaborado por Anthropic, la compañía de investigación y desarrollo de inteligencia artificial, simula los posibles efectos de esta tecnología en la economía estadounidense hacia el año 2030. El estudio plantea tres escenarios de adopción, desde uno modesto hasta uno extremo, y evalúa su impacto en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), el empleo y los salarios.
En su proyección más disruptiva, Anthropic estima que la economía de Estados Unidos podría experimentar un crecimiento del PIB del 32,4% para 2030, alcanzando los US$44,4 billones, en comparación con un escenario sin IA. Este aumento estaría impulsado por la capacidad de la IA para superar la productividad humana en la mayoría de las tareas de conocimiento, ejecutándolas de forma autónoma y con una rápida adopción de la tecnología.
Sin embargo, este fuerte crecimiento económico vendría acompañado de cambios significativos en el mercado laboral. En el escenario extremo, la tasa de desempleo entre los trabajadores del conocimiento podría ascender al 17,9%. La investigación sugiere que profesionales como programadores o empleados de centros de atención telefónica podrían verse forzados a transicionar hacia trabajos menos expuestos a la automatización, como electricistas o enfermeros, un proceso que no sería inmediato y requeriría nuevas competencias.
Respecto a los salarios, en el escenario más avanzado, se pronostica una caída del 11,5% en las remuneraciones del trabajo del conocimiento, mientras que los salarios de otros sectores podrían aumentar un 33,6%. La mayor productividad en tareas intelectuales, impulsada por la IA, podría derivar en un incremento de la demanda por trabajos físicos o manuales. En promedio, los salarios generales se proyecta que subirían un 9,7%, aunque con una reconfiguración en la distribución del ingreso entre capital y trabajo.





























