Fuerzas de seguridad iraníes habrían coordinado acciones de asesinato, tortura y abuso sexual contra cientos de personas que participaron en las protestas a nivel nacional lideradas por mujeres en septiembre de 2022. La denuncia fue realizada por Amnistía Internacional, que basó su informe en documentos estatales filtrados y testimonios.
Según la organización de derechos humanos, las revelaciones incluyen detalles sobre la extensión de la represión del régimen en 2022 y cómo estas prácticas habrían allanado el camino para una intensificación de la violencia contra manifestantes este año. Decenas de miles de personas habrían sido afectadas por estas acciones.
El informe subraya una presunta estrategia deliberada por parte de las autoridades para reprimir las manifestaciones de manera brutal, utilizando métodos que van desde la eliminación física hasta la violencia sexual, con el objetivo de disuadir futuras movilizaciones y silenciar la disidencia en el país.




























