Estados Unidos ha confirmado el despliegue de armamento espacial en la órbita terrestre, marcando la primera vez que reconoce la existencia de este tipo de capacidades ofensivas. El Secretario de la Fuerza Aérea de EE. UU., Troy Meink, declaró que esta arma “en órbita” es necesaria para salvaguardar a las fuerzas estadounidenses contra acciones hostiles. Meink hizo estas declaraciones durante la Conferencia Aérea, Espacial y Cibernética, donde enfatizó que Estados Unidos está preparado para “amenazas en evolución”, aunque no proporcionó detalles sobre las capacidades del arma ni la fecha exacta de su puesta en órbita.
Altos mandos militares habían manifestado previamente la intención de reforzar las capacidades militares en el espacio, citando los programas de Rusia y China para desarrollar formas de atacar y perturbar satélites estadounidenses en un futuro conflicto. Un portavoz de la Fuerza Espacial de EE. UU. explicó que el “control espacial” abarca misiones destinadas a disputar y controlar el dominio espacial, empleando medios cinéticos y no cinéticos para afectar las capacidades del adversario mediante la interrupción, degradación o, si fuera necesario, destrucción. China reaccionó advirtiendo contra una “carrera armamentista” en el espacio, según declaraciones de un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino, quien instó a EE. UU. a cesar la expansión de sus capacidades militares y la preparación para la guerra en el espacio exterior.
Expertos en usos militares del espacio exterior han señalado la escasa información pública disponible sobre esta tecnología. Dr. Bleddyn Bowen, del Royal United Services Institute (RUSI), en declaraciones a BBC Radio 4, especuló que podría tratarse de “algún tipo de guerra electrónica o plataforma de interferencia de radio”, similar a sistemas ya existentes en la Tierra para interrumpir comunicaciones. Una alternativa menos probable sería un “vehículo de impacto cinético”, capaz de liberar un proyectil para chocar y destruir un satélite, aunque esto generaría una gran cantidad de escombros. La administración Trump ya había delineado planes para un sistema de defensa basado en el espacio, conocido como “Golden Dome”, y el expresidente había emitido una orden ejecutiva subrayando el rol de la Fuerza Espacial no solo en la defensa, sino también como fuerza de ataque.





























